El deseo cuando el mito se apaga

Eros, tiempo y lenguaje en Follar por amor, amar por placer

por Antonio Sánchez Sola

Cubierta de 'Follar por amor, amar por placer', de Silvia Rins (2026).

El poemario Follar por amor, amar por placer se inscribe en una de las corrientes menos complacientes —y por ello más necesarias— de la poesía erótica contemporánea: aquella que no busca ni la exaltación del cuerpo como fetiche ni la sublimación romántica del deseo, sino su persistencia problemática en el tiempo, su desgaste, su reaprendizaje y su dimensión ética.

Desde el «Prólogo para leer como epílogo», firmado por Silvia Rins, se plantea una inversión semántica que actúa como eje conceptual del libro: el desplazamiento de jerarquías entre amor, placer, sexo y afecto, no como provocación gratuita, sino como gesto crítico.

Uno de los primeros méritos del poemario es su conciencia de tradición. El texto dialoga abiertamente con una genealogía amplia: de la mística (Teresa de Ávila, San Juan) a la poesía amorosa moderna (Bécquer, Salinas), del mito clásico (Circe, Cupido, Cronos) a la cultura pop y científica contemporánea. Sin embargo, este diálogo no se articula desde la reverencia, sino desde la relectura irreverente. Así, en poemas como «En los brazos de Circe», el mito es desmontado para evidenciar el sesgo patriarcal del relato clásico: la hechicera ya no es la corruptora, sino la depositaria de una compasión corporal que el héroe traiciona. La erótica aquí no idealiza: denuncia.

Desde un punto de vista teórico, el libro se sitúa en la estela de lo que Georges Bataille definió como una erótica de la continuidad perdida del ser, pero lo hace desde una posición desencantada: el éxtasis ya no promete trascendencia. En textos como «Parábola de Cupido y el Tiempo» o «Rescoldos”, el deseo aparece sometido al desgaste biológico y emocional. El cuerpo no es eterno ni heroico: envejece, se reseca, se cansa. La sexualidad deja de ser conquista para convertirse en lenguaje mínimo, en gesto de resistencia frente al tiempo.

La voz poética es otro de los elementos más complejos y ricos del poemario. Se trata de una voz múltiple, cambiante, que alterna registros cultos y obscenos, líricos y narrativos, solemnes e irónicos, sin que esa hibridez resulte caprichosa. Por el contrario, responde a una concepción del deseo como experiencia contradictoria. Poemas como «Safe word» o «Horror vacui» llevan al extremo esa ambigüedad: el placer aparece atravesado por la dependencia, el poder, el miedo y la entrega, sin que el texto se refugie en la corrección moral ni en el exhibicionismo pornográfico. Desde una lectura feminista y queer, este punto es crucial: el libro no estetiza el consentimiento, lo problematiza.

Formalmente, el poemario despliega una notable variedad: verso libre, poema en prosa, composiciones métricas breves, textos narrativos extensos. Esta heterogeneidad responde a lo que podría leerse como una estética del agotamiento del molde: ninguna forma basta por sí sola para decir el deseo cuando este ha dejado de ser lineal. El tono cancioneril de poemas como «Divina canción» convive con la prosa torrencial de «Los invencibles» u «Horror vacui», donde el lenguaje parece desbordar su propia capacidad de contención.

Uno de los aspectos más significativos del libro es su ética del cuidado, poco habitual en la poesía erótica tradicional. Frente a la exaltación del orgasmo o la novedad, el texto reivindica la rutina, la costumbre, incluso la torpeza. «Oda a los calzoncillos» o «La voz a ti no debida» desplazan el foco hacia los gestos domésticos, los restos materiales del convivir, convirtiéndolos en signos eróticos de primer orden. Desde esta perspectiva, el poemario se acerca a lo que Roland Barthes denominó «el discurso amoroso menor»: aquel que se sostiene en lo aparentemente insignificante.

Asimismo, el libro asume una posición crítica frente al imaginario neoliberal del deseo ilimitado. En «Inventario octosilábico» o «La culpa no fue de la monotonía», el sexo es sometido a la lógica de la estadística, el control y la prevención, evidenciando cómo incluso la intimidad ha sido colonizada por el lenguaje de la gestión. La monotonía no es el enemigo; lo es la expectativa de intensidad constante. Este planteamiento sitúa el poemario en un territorio claramente contemporáneo.

En términos de género literario, Follar por amor, amar por placer se distancia tanto de la poesía amorosa confesional como de la erótica celebratoria. No hay aquí promesa de redención ni nostalgia idealizante. El deseo se presenta como una práctica situada, atravesada por el tiempo, el cuerpo, la memoria y la pérdida. El poema final, «Otra manera de morir», no cierra con un clímax, sino con una afirmación radical y sobria: tocar la vida, aun en su fragilidad, como último gesto de sentido.

En el panorama de la poesía erótica contemporánea en lengua española, Follar por amor, amar por placer aporta un enfoque poco transitado y, precisamente por ello, valiente: el de escribir el deseo sin coartadas trascendentes, sin nostalgia de absoluto y sin la coacción de la intensidad obligatoria. El libro asume el riesgo de nombrar una sexualidad que no promete redención ni épica, pero sí responsabilidad, cuidado y verdad corporal. En un contexto literario donde el erotismo oscila con frecuencia entre la estetización complaciente y la provocación vacía, este poemario se sitúa en un lugar incómodo y fértil: el de quienes se atreven a pensar el amor y el placer cuando ya no sirven como consuelo, sino como práctica consciente de resistencia frente al tiempo. Esa es, quizá, su mayor aportación: demostrar que también en el desgaste, en la repetición y en lo frágil puede haber una poética radicalmente contemporánea.

(Poémame, 21 de febrero de 2026).

Dolores Alcántara Madrid / Desorden temporal

Cubierta de 'Desorden temporal' (2021), de Dolores Alcántara Madrid

Dolores Alcántara Madrid, Desorden temporal, 120 pp.

Colección Mayor, 27

ISBN: 979-13-991604-0-6

Del prólogo de la autora:

Para quien quiera intentar entender, algo que no es necesario en poesía –si es que esto es poesía, siempre las dudas…–, únicamente mencionaré que leí en 2015 una entrevista a Ricardo Piglia en un diario español que me produjo una duradera conmoción interna y al efecto múltiple de esa conmoción se debe gran parte de lo que se encuentra escrito en esta publicación. No vino a darle sentido, pero sí que hizo que tratara del sentido, que me diera cuenta de ello. El sentido que la vida no tiene y que al escribir quizás sea posible esbozar. Porque, como decía Piglia en esa entrevista, «uno escribe porque está desajustado con la vida». Aunque se pueda creer que se refería únicamente a la enfermedad que entonces mostraba sus efectos y fue la causa de su muerte, me pareció que podía apuntar a la dificultad y hasta a la incapacidad de permanecer en esto que llamamos «la vida» o «la realidad», al menos a mi dificultad, a mi incapacidad. Y que estos intentos de escritura sostenidos en el tiempo revelaban una imposibilidad, una búsqueda, que puede que haya llegado a ser una opción profundamente vital en la que dejar «lo real en suspenso» y así pasar «al otro lado», un lugar donde la intensidad de la experiencia vivida y la libertad para sentirla están al alcance gracias a la soledad y al silencio. Porque, pese a las palabras escritas, queda el silencio. Y el maullido de mis gatos, que también han tomado parte en esto.

Dolores Alcántara Madrid (Barcelona, 1964) estudió Filosofía en la Universidad de Barcelona y se ha dedicado a la docencia en centros privados y públicos de Cataluña durante más de 30 años. Desorden temporal es su tercer poemario publicado. Antes, fue autora de  Conjunciones (2019) y Réquiem (2023), dedicado a la memoria de su único hermano.

Comprar: € 15,50

Silvia Rins / Follar por amor, amar por placer

Cubierta de 'Follar por amor, amar por placer' (2026), de Silvia Rins

Silvia Rins, Follar por amor, amar por placer, 92 pp.

Colección Mayor, 26

ISBN: 978-84-127018-9-0

Del prólogo de la autora:

La tradición poética occidental ha tratado el erotismo con una mezcla de fervor y pudor. Ha sabido cantar el deseo cuando este se elevaba, confundiéndose con lo místico, lo simbólico o lo trágico, pero ha desconfiado del cuerpo cuando dejaba de ser metáfora. Entre el amor sublimado y la carne explícita, la poesía ha oscilado durante siglos, a menudo buscando una coartada: la belleza, la culpa, la transgresión, la ironía. Sin renegar de dicha tradición, este libro dialoga con ella. Y lo hace desde un lugar incómodo, el de la experiencia vivida: algunas veces feliz; otras, insuficiente. Desde el gesto que se repite y que, al repetirse, cambia de sentido. Desde la liturgia desprovista de dogma.

Silvia Rins (Barcelona, 1971) es licenciada en Filología Hispánica y doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Barcelona con una tesis sobre el poema en prosa. Alterna la docencia en secundaria con la gestión universitaria y la crítica cinematográfica. Es autora de los ensayos La pasión en el cine (2002) y Las grandes películas asiáticas. Espiritualidad, erotismo y violencia en el cine oriental (2008). Ha publicado numerosos artículos y reseñas en libros colectivos, revistas culturales y prensa. Su obra se suele mover en la frontera entre los géneros literarios; así sucede en Apología de las sombras (2016), El penúltimo infierno de Borges (2019) y El mundo al revés (2024 y 2025). Follar por amor, amar por placer es su más reciente poemario.

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Basilio Fernández: entre el abismo y la consagración, sobre ‘El esplendor y la amargura’, de Eduardo Moga

Moisés Galindo
Por Moisés Galindo

El esplendor y la amargura. La poesía de Basilio Fernández, el fascinante y voluminoso libro —un kilo doscientos gramos de peso y casi setecientas cincuenta páginas en edición impecable de Los Papeles de Brighton— del poeta y crítico Eduardo Moga, viene a subsanar una antigua deuda con uno de los poetas españoles más fascinantes y secretos del siglo XX: Basilio Fernández. El que suscribe esto —otro larreísta nacido, curiosamente, un mismo día de julio— tampoco lo conocía, hasta que, a finales de la primera década del siglo XXI, el autor de La luz oída (1996), Insumisión (2013) o Mi padre (2019) le comentó que estaba preparando su tesis doctoral sobre un autor prácticamente desconocido que apenas si había publicado en vida un puñado de poemas, pero que era excepcional. Así lo demostraban las pocas ediciones de su poesía —Poemas (1927-1987) en la desaparecida Libros del Pexe (1991), Antología poética en Edilesa (2007) y Antología. 1927-1987 en Trea (2009); todas con edición o selección, introducción o presentación, y notas, de Emiliano Fernández, su sobrino; su Poesía completa (1927-1987) saldría posteriormente en 2015 en la editorial Impronta, también con edición a cargo de Emiliano Fernández— que la concesión del Premio Nacional de Poesía en 1992, a título póstumo —el único hasta el momento—, ayudó a ampliar.

El esplendor y la amargura es la transcripción, ampliación y puesta al día de la tesis doctoral que Moga defendió allá por el 2011; el estudio más extenso y completo de la poesía del poeta leonés, afincado en Gijón hasta su muerte en 1987. El título del libro sintetiza las dos esferas que interactúan constantemente en su obra: la deslumbrante imaginería verbal propia del creacionismo —que, poco a poco, se fue esencializando— junto a una hondura existencial dominada por el sentimiento de decepción y derrota que se acentuaría con el paso de los años: «el deslumbramiento de la forma, la crepitación exultante del lenguaje y, al mismo tiempo, la oscuridad superlativa de la angustia». Un «descenso a los infiernos», como escribe Moga, que tiene que ver con las complejidades de su pensamiento y las contradicciones que le suponía integrar en su vida la continuidad del negocio familiar y su propio sustento, con un destino como poeta especialmente dotado: «nací a la extrañeza, / y al bienestar de los rincones familiares, / discontinuo y sin sueño / como el que no espera visitas. / Nunca necesité afanes para diluirme, / ni testigos para la emancipación al menudeo; […] Ahora me asomo a los proyectos olvidados / y a las citas equivocadas en los planes del / viento. / Solo una mano inadvertida repara la tramoya», escribe en el poema «El 28 de julio de un año sin gloria».

Y, como él mismo anota en otro de sus poemas, la «dejadez» sentida, la inconsistencia y levedad de cualquier acción humana —sin propósito último—, decanta la balanza hacia un paulatino aislamiento y adelgazamiento de su obra —y de su vida como poeta— hasta hacerla prácticamente desaparecer. Como los casos de Emily Dickinson o Agustín Gómez Arcos —que, o no vio publicada la obra en vida, o era, a pesar de la consideración internacional, un completo desconocido en su país de origen—, Basilio Fernández es un extraordinario poeta marginal, un verdadero outsider de las letras, que Eduardo Moga disecciona con elegancia —véanse las sutiles correcciones al albacea del legado de Basilio Fernández— y precisión —la estructura arborescente del volumen abarca los aspectos más relevantes de su temática y retórica, y el extenso aparato de notas que lo acompaña es como otro libro dentro del libro que amplifica y enriquece su interpretación—, mediante un lenguaje modulado, imaginativo, y riquísimo —se nota, y mucho, el poeta que lo acompaña— que lo alejan de la escritura, casi siempre enlatada, de este tipo de estudios doctorales.

En este sentido, al igual que Un cor furtiu, de Xavier Pla, la monumental biografía de Josep Pla, El esplendor y la amargura, el ensayo más importante hasta ahora sobre el poeta y la poesía de Basilio Fernández, tiene el mérito de leerse como una novela, como una suerte de ficción filológica que convierte su lectura en algo mucho más atractivo y memorable; la oportunidad de una experiencia que no deberíamos desaprovechar.

Cubierta de 'El esplendor y la amargura', de Eduardo Moga

(Publicado en Qué Leer, 1 de diciembre de 2025)

Ignacio Cartagena / Breviario de horas bajas

Cubierta de 'Breviario de horas bajas' (2021), de Ignacio Cartagena

Ignacio Cartagena, Breviario de horas bajas, 138 pp.

Colección Minúscula, 16

ISBN: 978-84-127018-7-6

Breviario de horas bajas es un poemario breve y concentrado, de enorme cohesión por su perfección estructural, por su concisión y, pese a esta, por la intensa polisemia de sus leitmotivs; y, más que nada, por la suave desazón con que expresa el paso del tiempo, la decadencia del mundo y la amortiguación del amor.

Ignacio Cartagena (Alicante, 1977) es doctor en Derecho Internacional Público y máster en Relaciones Internacionales, diplomático de carrera, vocal asesor en la Casa de S. M. el Rey y coautor de La roca de Sísifo. Pasado, presente y futuro del régimen de no proliferación nuclear (2024). Ha publicado los siguientes libros de poemas: Memoria de un desnudo (2003, premio Ángel Urrutia), Tu cuerpo y otras dudas (2008), Románico tardío (2011), Urnas, ánforas, vasijas (2014), El Ocio que nos queda (2017), Los últimos días de Plinio el Viejo (2018) y Las cataratas de Nelson (2021). Los dos últimos libros han sido traducidos al italiano y publicados, en edición bilingüe, por la editorial Besa Muci.

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